Hay temporadas en las que vives en alerta: duermes peor, te cuesta respirar profundo, la mente no se apaga y el cuerpo va siempre tenso. Ahí, en silencio, el Nervio Vago está pidiendo que alguien le baje el volumen al estrés.
En nuestra sesión de equilibración del Nervio Vago trabajamos suavemente sobre puntos clave para ayudar a tu sistema nervioso a salir del modo “supervivencia” y entrar en modo calma, digestión, descanso. No es magia: es darle a tu cuerpo el mensaje de que, por un rato, puede dejar de luchar.
Es un espacio para las que sienten que “ya no pueden más”, pero aún así siguen.
Aquí vienes a algo distinto: a permitirte soltar, regular y respirar de nuevo desde dentro.
Después del test kinesiológico no decidimos “desde la cabeza”, sino desde el cuerpo.
A través del test, él nos indica si necesita que prioricemos el equilibrio del Nervio Vago, un trabajo de biomagnetismo, puntos neurovasculares, flores de Bach u otros potenciadores energéticos.
Los llamamos potenciadores porque no son un extra decorativo:
multiplican el efecto de tus tratamientos faciales y corporales, ayudan a que el sistema nervioso se regule mejor y hacen que el cambio se sienta más profundo y duradero.
Tú solo vienes a contarnos cómo te sientes.
El cuerpo nos dirá qué combinación de potenciadores necesita en cada sesión.
Esta es la carta que tenemos para tí: Para realizarlos necesitamos añadir 25 minutos al tratamiento que vayamos a realizar.
Pídelo siempre que sientas que necesitas algo más para tu bienestar.
