92,00 €
Rostro más descansado, piel más uniforme y luminosa, y una sensación de ligereza muy agradable.
Con el infrarrojo lejano aplicado en facial buscamos un efecto muy claro: una piel más descongestionada, con mejor tono y aspecto más luminoso. Es ideal cuando notas el rostro “pesado”, apagado o con signos de fatiga, porque ayuda a activar el terreno para que la piel funcione mejor.
Actúa aportando un calor profundo y agradable que favorece el movimiento del líquido intersticial y la eliminación de residuos, como si hiciera un “reset” interno. Eso mejora la oxigenación y la nutrición de los tejidos, y se traduce en una piel con más vida.
¿Qué se nota después? Rostro más descansado, piel más uniforme y luminosa, y una sensación de ligereza muy agradable. Además, potencia muchísimo la eficacia de los cosméticos y tratamientos faciales que apliquemos después, porque la piel queda más receptiva.
El precio incluye el tratamiento facial.
Duración: 55 minutos