Super Relajante
Si necesitas bajar revoluciones de verdad, el Masaje Zen Neurosedante es tu “reset” corporal. Es súper relajante y está pensado para cuando hay estrés, fatiga o tensión muscular acumulada.
Trabajamos con movimientos suaves, deslizamientos largos y envolventes y aceites ayurvédicos tibios. Elegimos el aceite con kinesiología, según tu dosha, para que el masaje te siente perfecto y el cuerpo lo reciba mejor.
Después lo normal es notar una calma profunda, el cuerpo más ligero, menos tensión y una sensación de descanso que se queda contigo, mientras la circulación se activa sin que tú tengas que hacer nada.

Método Vodder
Si te notas con retención de líquidos, hinchazón, edemas, celulitis o estás en postcirugía (con tiempos y pauta adecuados), el Drenaje Linfático Método Vodder es una de las formas más suaves y eficaces de sentirte más ligera.
Es un “masaje” muy suave y cadencial que activa el sistema linfático, encargado de drenar líquidos y apoyar las defensas. Empezamos siempre por cuello/subclavia, porque es el punto de llegada de la linfa: para “vaciar”, primero hay que abrir la vía. A partir de ahí trabajamos la zona necesaria guiando la linfa hacia los ganglios o colectores linfáticos.
Después suele notarse menos pesadez, más ligereza y un drenaje que se siente sin dolor, porque es una experiencia agradable y nada agresiva.

Cuando sientes que necesitas “algo más” para que el tratamiento te siente de verdad, ahí entran los Potenciadores. Son herramientas que trabajan el cuerpo a nivel interno y nos permiten personalizar cualquier tratamiento estético según tu momento. Solo hay que añadir 25 minutos a tu sesión.
Te vienen genial si estás con cansancio, estrés, sensación de bloqueo, retención, digestión lenta o tensión (espalda/abdomen). Tú nos cuentas qué necesitas y nosotras hacemos testaje con kinesiología para elegir el potenciador más adecuado.
Disponibles: equilibración del nervio vago, biomagnetismo, neurolinfáticos, neurovasculares, testaje de esencias florales y remedios naturales, cromopuntura metabólica, diatermia dosificada, masajes reflexógenos, NEAS (acupuntura sin agujas), liberación de espalda y apertura de abdomen.
